Habitáculo perfecto,
como entrañas de un molusco
que se adornan con tu bello y
deslizo
una lengua rosada,
bífida
cargada
anunciada a llevarte,
predispuesta a entregarse
y morir en tus mares,
de rojo,
oro y sal
Adoptaré a las sirenas
que de tus piernas crezcan
que me agotan, me astillan
una mandíbula herida
Por amor,
este sorbo de vida
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